martes, 25 de diciembre de 2007

Hace 1 año atrás...

Saltándome los comentarios sobre la Navidad y todo eso, me acabo de dar cuenta de que hoy se cumple exactamente un año desde que abrí este espacio llamado Fruto de Nada (antiguamente http://claosastian.blogspot.com/).

Comencé escribiendo en un momento donde me sentía clavado en un "punto fijo". Me propuse dar un paseo. Se vivieron cosas nuevas. La pasé bien. La pasé mal.

Hoy siento que volví a esa especie de "campamento base", y estoy dispuesto a comenzar un nuevo año y un nuevo paseo, porque lo intenso que ocurrió este año, sin duda lo aprovecharé al máximo en lo que viene.


Especiales saludos a todos aquellos que permanecieron alrededor de mi mundo. A los que llegaron y se quedaron. A los que están llegando.

A los que han visitado este lugar en algún momento, y más aún, a aquellos que lo visitan periódicamente.

Espero seguir escribiendo, y publicando cosas en lo que sigue.



Clao Sastián


PD: ¿Alguien se ofrece a hacer el pastel de cumpleaños? =P


lunes, 17 de diciembre de 2007

La Identidad (IV parte y final)

...un esporádico y antiguo lector de malos cuentos en un blog llamado FrutoDeNada.



FIN

jueves, 6 de diciembre de 2007

El Acto (III parte)

Salió del edificio en la madrugada del día siguiente, con las manos frías y con la mente despejada. Caminaba calle arriba en busca de la dirección actualizada de la persona en quien utilizaría su disparo. Pensaba y pensaba en cómo aquel ser se había hecho acreedor de ser protagonista de su decisión. Decenas de años atrás, aquella persona era víctima de actos mucho menos funestos de parte del portador del arma. A decir verdad, actos totalmente opuestos, en donde la lozana juventud de los personajes se entremezclaba con los más primaverales sentimientos por parte de uno hacia al otro, y quizá, del otro hacia el uno.

Cuando llegó a la casa correspondiente, inmediatamente tocó el timbre. La situación estaba enrarecidamente adobada de simpleza, pese a la magnitud del episodio que se aproximaba. Sin embargo, todo esto cambió sustancialmente al mirar aquellos ojos una vez más, sin importar los ausentes cuarenta años en que casi no hubo contacto.


No hubieron sonidos. Ambos se quedaron de pie, mirándose. El reconocimiento fue instantáneo. La convicción de verse, más calmosa. La reacción de las palabras, eterna. El primero sabía a lo que iba. La segunda presentía que ocurriría.

Luego de ese prolongado estado de impresión surgieron las primeras reacciones. Él tomó la mano de ella y la posó sobre su pecho. Preguntó qué se sentía. Preguntó si percibía aquellos latidos. Si realmente era capaz de cuantificar la pasión que creía acabada por la desilusión, pero que esa misma pasión resurgía súbitamente al verla, lo cual acababa de comprobar en los últimos cinco minutos. Entendió que sería incapaz de destruir el corazón de ella con un frío disparo. Que si la situación fuese realmente desiquilibrada, preferiría arrancarlo de su lugar, y tenerlo en sus manos. Así, literalmente.

Aquel álgido trozo de metal no sería competente a la hora de corregir ese amor que se divide en dos, y que en su momento concedió sólo un 0,333333333333333...



Claramente, el proyectil ya no iba a ser utilizado en la persona a quien había sido asignado originalmente en la Oficina que regulaba este asunto del "disparo legal", pero el protagonista estaba decidido a efectuarlo de todas formas en otra persona. Esta persona era...








*** Proximamente, la última parte: "La Identidad (IV parte y final)

martes, 4 de diciembre de 2007

Attaque 77 - Hacelo por mí



Yo no sé lo que sentí, esa tarde que te vi
yo pensaba en otras cosas, fuiste mucho para mí
Yo creía en tus palabras, tu mirada me engañó
Ahora sé que no sos mía, la culpa la tuve yo

Yo no quise lastimarte, jamás tuve esa intención
Fuimos presos de un impulso, yo sólo buscaba amor
Y cuando te veía en la calle, no podía evitar
que el silencio se adueñara, me quedaba sin hablar

Ahora sé que no sos mía, la culpa la tuve yo
Si querés podés marcharte, sólo te pido un favor.
Si aún te queda algo de amor dentro de tu corazón
No me mires a los ojos
que me muero, yo me muero de dolor.
Hacelo por Mí

Todo eso que sentía esa tarde que te vi
ahora no tiene sentido,
fue un mal sueño para mí
Y al pensar en tu mirada,
ya no puedo sonreír
Si querés podés marcharte, sólo te quiero decir.

Si aún te queda algo de amor
dentro de tu corazón
No me mires a los ojos
que me muero, yo me muero de dolor.
Hacelo por mí